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Siete maneras de evitar una caída

Las caídas representan casi un tercio de todas las lesiones no mortales en los Estados Unidos y una caída puede cambiar tu vida. Sucede en un instante, con muy poca o ninguna advertencia. De hecho, el autor de este artículo estaba disfrutando de una noche tranquila en casa, jugando un juego con una manguera de agua con el perro. Terminó el juego, y era el momento de entrar y secar el perro. Pero – OHHHHHH NOOOOOOOOOOOOO – el piso de lozas estaba mojado y ¡kaboom! Se fracturó el brazo.

¿Las consecuencias? Horas y dólares gastados en visitas a la sala de emergencias y al médico. Dolor. Incomodidad. Aprender a ser zurdo. Confiar en los demás para obtener ayuda. Y luego la fisioterapia para que todo vuelva a funcionar.

En el panorama general de la vida, fui afortunado. No tuve lesiones en la cabeza. Ni cirugía. ¿Me cambió la vida? Sí. Por lo tanto, en el espíritu de devolver las lecciones aprendidas, estas son siete maneras de ser consciente de tu entorno para que puedas seguir viviendo la vida como de costumbre:
  1. Iluminación – Prevenir una caída puede ser tan simple como encender una luz, especialmente alrededor de las escaleras. Las luces también iluminan los peligros de tropiezo.
  2. Cambios de nivel – Incluso una elevación de una a dos pulgadas puede causar tropiezos y caídas. Ten en cuenta que los cambios en el tipo de piso pueden cambiar la elevación.
  3. Líquidos – Recoge el hielo que cae en el piso de la cocina, ten cuidado con los pisos mojados del baño después de bañarte o ducharte y con la lluvia en las aceras de hormigón.
  4. Alfombras de área – Utiliza una base antideslizante para tapetes para evitar resbalones. Para los ancianos, lo mejor es renunciar por completo a las alfombras de área para evitar tropezar con el borde.
  5. Desorden y juguetes – Barre la casa todos los días para eliminar los riesgos de tropiezo.
  6. Escaleras – ¡Una silla no es una escalera! Los taburetes con escalones son un invaluables para muchas situaciones. No subas una escalera alta solo, sin alguien que sostenga la base. ¡¿Y tenemos que decirte que no subas al mostrador?!
  7. Tacones altos o botas – Un pequeño guijarro o perder de vista un escalón en un bordillo o escaleras puede tumbarte sin previo aviso. Si hay una barandilla, úsala – podrías prevenir un evento traumático.
Los ejercicios de fuerza para la prevención de caídas y los ejercicios de equilibrio/tronco pueden hacer que sea más fácil evitar una caída, así como recuperarse después de una caída. La actividad física es buena tanto para el cerebro como para el cuerpo. Así que busca un compañero de entrenamiento o una clase para mantenerte motivado para hacer ejercicio físico. El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento recomienda cuatro tipos de ejercicio, que son buenos para cualquier edad:
  1. Resistencia – El ejercicio aeróbico fortalece el corazón y los pulmones con un aumento de la frecuencia cardíaca. Sal a caminar o toma varios descansos para caminar en el día (¡camina más rápido que cuando vas de paseo!) ¡Prueba una clase de ejercicio o simplemente baila!
  2. Fuerza – Las pesas o el propio peso corporal como resistencia ayudan a fortalecer los músculos para sostener los huesos y el cuerpo. Subir escaleras cuenta como fuerza y ejercicio aeróbico. Si tienes acceso a una piscina, los aeróbicos acuáticos, el uso de pesas en la piscina y la natación también son buenos para la resistencia.
  3. Equilibrio – El yoga o el Tai Chi ayudan con el equilibrio, al igual que la práctica de pararse sobre un pie.
  4. Flexibilidad – Estírate para mantenerte flexible. Disfrutarás de mayor libertad de movimiento para otros tipos de ejercicio y actividades comunes. Incluso puedes hacer estiramientos sutiles mientras estás de pie en las filas.
Ciertas afecciones médicas, medicamentos o problemas de visión pueden aumentar las oportunidades de caerse. Consulta a tu médico para averiguar si necesitas precauciones adicionales, como barandillas o barras de sujeción.